lunes, 5 de abril de 2010

Dicen que no es malo, ni tampoco bueno, sólo buscan una identidad

Iniciando muy joven, pero con muchas ganas.


2 años de trayectoria en ese mundo son suficientes para dar ejemplo de cómo es, “la gente lo trata a uno de lámpara y cree que uno se va a salir como lo hacen la mayoría a los 6 meses porque les quedó grande”

Por: Lucía Hernández Rodríguez

Miguel Ángel Cabeza, 18 años de edad, nacido y criado en Bogotá, cursa segundo semestre de técnica aeronáutica en la Corporación Educativa Indoamerica (CEI) y actualmente vive en Quintas de Santa Barbará por la 80.


Lucia Hernández: ¿Dónde nació?

Miguel Ángel Cabeza: Pues me crié con mi mamá hasta los 11 años, luego mi ella se volvió a casar y pues de ahí con mi hermanito y el esposo de mi mama


L.H: ¿Dónde trabaja?

M.A.C: trabajo en la tienda de mi mamá por las tardes después de la Universidad.


L.H: ¿Desde hace cuánto es rapero?

M.A.C: Pues hace más o menos 2 años y poquito


L.H: ¿Quién lo guió y cuáles fueron sus primeros pasos en este mundo?

M.A.C: Un parcero del colegio, se llama Germán, todavía parchamos somos vecinos, al principio sólo escuchábamos Hip-Hop y grupos así balseados, pero después nos metimos más con el cuento del rap, el graffo y todos esos asuntos


L.H: ¿ Desde que inició, qué es lo que más le ha llamado la atención?

M.A.C: Que el rap es como otra alternativa, tanto para desahogarse, como para recibir, porque yo siento cosas y las plasmo en rimas y beats que me permiten liberarme, pero cuando no tengo la inspiración, escucho un tema con una letra profunda y me viene todo de una, o cuando estoy deprimido o rabón, el rap me mueve y me motiva a hacer todo lo que hago.


L.H: ¿ Cuál fue un momento conmemorativo de ser "Rapero"?

M.A.C: Una vez estábamos en una farra y como a la media noche empezaron a hacer retos, a cantar y a rimar, y pues yo apenas estaba empezando, entonces me subí a cantar y paila el man me borró re feo, eso fue severa pena, pero de ahí aprendí a mejorar y ser más firme, y seguro a la hora de la verdad.


L.H: ¿Un momento en el cual se haya sentido rechazado por ser así?

M.A.C: Uy la de veces, pero siempre me pasa cuando salgo con alguna nenita, los papás son así re marcados y re abiertos con uno, pero pues eso da igual, uno es como es y ya.


L.H: ¿Cómo son las presentaciones?

M.A.C: Pues depende a lo que uno vaya, si es R&B, rap, dance hall, pero la mayoría son iguales, los liricantes cantan unos temas y luego viene algo de improvisación y retos, y así por lo general, también hay gente que baila, eso depende de lo que uno vaya a escuchar.


L.H: ¿Con quién ha participado (grupos o solitas)?

M.A.C: Nosotros tenemos un parche o una crew, que se llama Single Art , rayamos, cantamos y pues ahora estamos mirando para empresas y jalarnos eventos y meternos con la gente aspera de Bless & Beats.


L.H: ¿Una ventaja de seguir este mundo?

M.A.C: Que uno es como es, sin apariencias


L.H: ¿Recién comenzó, fue difícil?

M.A.C: Sicas socia, obvio porque la gente lo trata a uno de lámpara y cree que uno se va a salir como lo hacen la mayoría a los 6 meses porque les quedó grande o sólo les gusta usar anchos.


L.H: ¿Qué decía su familia cuando comenzó?

M.A.C: Pues mi madre nada, Hugo (padrastro) si me empezó a decir que eso no era ejemplo para mi hermano, pero después se acostumbraron, aunque el resto de mi familia aún me ve raro y eso, pero pues vale culo


L.H: ¿Desde su percepción, como vé a Bogotá en cuanto ámbito social, económico, político, de seguridad?

M.A.C: No pues paila, yo no me meto mucho en eso, pero en seguridad si tenaz, estamos re jodidos, además que nos jode a todos porque para mí es duro que la tomba me pare a cada rato a requisarme sólo porque las ratas se visten igual que uno, entonces feo porque eso afecta todo, que tal me vea un conocido de mi mamá y diga que yo soy así, paila eso que lo estigmaticen a uno, no aguanta.